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Rediseño integral de un proceso crítico y regulado: convertir un formulario largo y técnico en un flujo guiado, conversacional y sin fricción — sin comprometer los requisitos legales de la radicación.
El registro de un accidente era un proceso crítico pero lleno de barreras: formularios extensos, lenguaje técnico y alta carga cognitiva en un momento de estrés.
La mayoría de personas reportaban justo después del accidente, lo que multiplicaba los errores de diligenciamiento y los formularios incompletos.
Entrevistas, shadowing, customer journey y benchmark para entender las necesidades reales de trabajadores, empresas y equipos internos involucrados en el reporte.
Trabajadores, empresas afiliadas, validadores, equipo jurídico y médico.
Sesiones reales de reporte para detectar dudas, interrupciones y errores.
Emociones, puntos de dolor, dependencias y tiempos muertos del recorrido.
Seguros, salud, banca y gobierno: patrones para procesos regulados.
Debían recordar demasiada información a la vez.
Conceptos legales y médicos sin traducción cotidiana.
Nunca sabían cuánto faltaba para terminar.
Campos abiertos que generaban información inconsistente.
El reporte ocurría justo después del accidente.
“¿Cómo podríamos permitir que cualquier trabajador registre un accidente correctamente, incluso bajo estrés, reduciendo errores y esfuerzo sin afectar los requisitos regulatorios?”
Workshops con negocio, tecnología, operaciones y equipo médico para definir qué preguntas eran realmente necesarias y reorganizar por completo la arquitectura de información.
Tradicional, dividido. Seguía percibiéndose largo.
Mejor navegación, pero aún con sensación de formulario.
Una única decisión por pantalla; el sistema guía de forma progresiva.
Se validó jerarquía, navegación y secuencia; luego se construyó la interfaz con componentes reutilizables, estados, validaciones y retroalimentación inmediata.
Jerarquía, navegación, secuencia y agrupación de preguntas.
Componentes, estados, validaciones y diseño responsive.
Botones, tarjetas, inputs, progreso y componentes conversacionales.






Pruebas moderadas registrando un accidente ficticio con el prototipo. Se midió comprensión, tiempo, facilidad de uso, errores y percepción de confianza.
Los usuarios entendían mejor por qué se solicitaba cada dato.
Los ejemplos mejoraron notablemente la calidad de las respuestas.
Seleccionar resultó mucho más rápido que escribir.
Mismo número de preguntas, mucho menor esfuerzo percibido.
+ Un proceso administrativo complejo convertido en una experiencia guiada, estructurada y fácil de comprender.
Se logró capturar información de mayor calidad, disminuir la carga cognitiva durante el registro y establecer una base escalable para futuros procesos digitales de la ARL.
Dirigí la creación del primer sistema de diseño de Colmena Seguros: una única fuente de verdad que unificó un producto fragmentado, aceleró a los equipos y hoy sostiene más de 30 proyectos. Lideré una célula de tres diseñadores, del token al componente y a la gobernanza.
Cada equipo rediseñaba lo mismo. No había un lenguaje común: colores, tipografías y botones cambiaban de un producto a otro.
Sin un sistema, cada proyecto empezaba de cero. Eso significaba inconsistencia visual, deuda de diseño acumulada, handoffs lentos y una experiencia que no se sentía como un solo Colmena.
Definí el rumbo, repartí el trabajo, revisé calidad y consistencia, y articulé con producto y desarrollo. El sistema fue un esfuerzo de equipo; mi trabajo fue darle dirección, criterio y gobernanza.
Definí principios, arquitectura de tokens y la hoja de ruta del sistema.
Coordiné a 2 diseñadores: asignación, mentoría y revisiones de diseño.
Establecí criterios de aceptación, accesibilidad y naming consistente.
Alineé con producto y desarrollo para adopción y handoff sin fricción.
Inventario de UI en los productos existentes: inconsistencias, patrones repetidos y deuda.
Color, tipografía, espaciado, radios y grid como tokens con nomenclatura.
+40 componentes con variantes, estados y anatomía, construidos en célula.
Guías de uso, do & don't, accesibilidad y specs para desarrollo.
Onboarding de equipos, modelo de contribución y mantenimiento continuo.
Construidos con metodología atomic design: cada pieza documentada con variantes, estados y reglas de accesibilidad.
+ Un producto fragmentado convertido en un solo lenguaje que hoy usan más de 30 proyectos.
El sistema pasó de acelerar un equipo a ser la base de todo el producto digital de Colmena: menos deuda de diseño, handoffs más rápidos y una experiencia consistente en cada canal.
Convertí un proceso manual —redactar y enviar cada comunicación legal caso por caso— en una plataforma con plantillas, búsqueda inteligente, vista previa en vivo y trazabilidad. El equipo de Colmena pasó a generar cientos de cartas al mes sin salir del sistema.
Cada carta legal se redactaba a mano, una por una, copiando datos entre sistemas y sin forma de saber qué se había enviado.
Notificar accidentes, objeciones, anulaciones o cierres implicaba plantillas de Word sueltas, errores de digitación y ningún rastro de a quién ni cuándo se envió cada comunicación.
Filtros por documento, ATEP, tipo de evento y estado para llegar al caso exacto.
Comunicaciones prediseñadas por accidente, reintegro, anulación u objeción.
La carta se arma a la izquierda mientras se completa el formulario a la derecha.
Trabajador, empresa, EPS/AFP u otros — con copias configurables por envío.
Selección de firmantes y carga de dictámenes validada dentro del mismo flujo.
Cada envío queda registrado: qué, a quién y cuándo, con estado del caso.
+ Un proceso manual convertido en una plataforma que genera y envía comunicaciones a escala, con trazabilidad.
Las plantillas y la vista previa eliminaron el copiar-pegar y los errores; la búsqueda y las copias configurables convirtieron el envío caso por caso en una operación ágil y auditable.